RESUMEN
- De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta.
Habiendo salido de la venta, don Quijote decidió volver a su casa.
Recibió a su vecino, que era labrador. Tenía muchos hijos y era pobre como escudero.Así se puso en camino con su caballo Rocinante hasta que se encontró con unos mercaderes toledanos que querían comprar seda en Murcia.(murcia es una ciudad) Eran seis y venían con cuatro criados a caballo y tres mozos de mulas a pie.
Don Quijote creyó que ese grupo podría ser una nueva aventura para él, por eso les cerró el paso. Ordenó a los mercaderes que confesasen que en todo el mundo no había una mujer más hermosa que Dulcinea del Toboso.
Uno de ellos que era un poco burlón dijo que ellos no conocían a esa buena señora y por eso no podrían decir eso sin verla.Don Quijote se enfadó porque los comerciantes no le creían aunque era un armado caballero.
Pero de repente el caballo tropezó de manera que el mismo y su amo cayeron al suelo. Después se acercó un mozo a don Quijote, cogió la lanza, la hizo pedazos, y con uno de los otros mozos empezó a darle muchos palos a don Quijote. Cuando los comerciantes desaparecieron de ese lugar don Quijote no podía levantarse porque sus armas se lo impidieron.
Habiendo salido de la venta, don Quijote decidió volver a su casa.
Recibió a su vecino, que era labrador. Tenía muchos hijos y era pobre como escudero.Así se puso en camino con su caballo Rocinante hasta que se encontró con unos mercaderes toledanos que querían comprar seda en Murcia.(murcia es una ciudad) Eran seis y venían con cuatro criados a caballo y tres mozos de mulas a pie.
Don Quijote creyó que ese grupo podría ser una nueva aventura para él, por eso les cerró el paso. Ordenó a los mercaderes que confesasen que en todo el mundo no había una mujer más hermosa que Dulcinea del Toboso.
Uno de ellos que era un poco burlón dijo que ellos no conocían a esa buena señora y por eso no podrían decir eso sin verla.Don Quijote se enfadó porque los comerciantes no le creían aunque era un armado caballero.
Pero de repente el caballo tropezó de manera que el mismo y su amo cayeron al suelo. Después se acercó un mozo a don Quijote, cogió la lanza, la hizo pedazos, y con uno de los otros mozos empezó a darle muchos palos a don Quijote. Cuando los comerciantes desaparecieron de ese lugar don Quijote no podía levantarse porque sus armas se lo impidieron.
REFLEXIÓN
-No hay que juzgar a las personas sin conocerlas.
